O voluble creatura humana!
Mi entusiasmo con La Jungla (ver anterior entrada) se desvaneció tan pronto el autor comenzó a hablar de Jurgis, el héroe.
Me parece un pecado novelístico que el autor sea superior a su creatura y esto pasa con Upton Sinclair y Jurgis, que no hay derecho a que se nos quede en un simiesco obrero emigrante de los frigoríficos de Chicago. En novela el hechizo está en que entre autor y personaje haya igualdad. Es más, el autor puede ser el escudero, el asesor legal del héroe...en lo cual no muestra señas de convertirse este Upton que no se molesta en mostrarnos el ingenio, si lo tiene, de su Jurgis.
No parece que va a suceder esa simbiosis a lo Cervantes/Don Quijte; Stendhal/Julián; Bryce/Manongo Sterne...Je, je...me precipité...me disculpan!
lunes, 24 de marzo de 2008
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